Cuando se habla de sostenibilidad en la industria del packaging, a menudo el foco se centra únicamente en el empaque terminado: su material, su reciclabilidad o su disposición final. Sin embargo, uno de los aspectos más relevantes y menos visibles radica en los procesos de creación del empaque flexible.
Hoy, la sostenibilidad no depende solo de qué se fabrica, sino también de cómo se hace. Desde la selección de materiales hasta la impresión, la planeación y el manejo de residuos, cada etapa del proceso influye directamente en la eficiencia operativa y en la coherencia de la marca ante un consumidor cada vez más informado.
Procesos responsables desde el origen
La fabricación de empaques flexibles ofrece una ventaja clave: permite optimizar recursos desde etapas tempranas. Cuando los procesos están bien diseñados, se logra reducir el consumo de materiales, los tiempos de producción y el consumo de energía, sin comprometer la calidad ni la funcionalidad.
En este enfoque, la sostenibilidad se construye a través de decisiones técnicas como:
- Planeación precisa del diseño y la estructura.
- Selección de las tecnologías de impresión más eficientes.
- Control riguroso del uso de la materia prima.
Estos elementos no solo reducen desperdicios, sino que también hacen más eficiente toda la cadena productiva.
El antes = eje de eficiencia
Previo a la impresión o a la producción, la etapa de diseño y pre-prensa desempeña un papel fundamental. Una correcta planeación permite:
- Ajustar estructuras y formatos desde el inicio.
- Evitar reprocesos.
- Utilizar únicamente los materiales necesarios.
En materia de sostenibilidad, anticiparse es tan importante como ejecutar. Cada decisión tomada en esta fase tiene un impacto directo en el consumo total del proyecto.
Sostenibilidad como parte de la cultura operativa
Integrar prácticas responsables en la producción de empaques flexibles no es un esfuerzo aislado, sino una visión de largo plazo. Cuando los procesos están alineados con los principios de responsabilidad social y ambiental, es posible responder a las demandas actuales del mercado sin comprometer el futuro.
Hoy, la sostenibilidad en packaging se construye desde dentro: en los procesos, en la tecnología, en la planeación y en la forma de operar. Y es ahí donde las marcas pueden generar un impacto real, medible y coherente.
Impresión digital: eficiencia y control
La impresión digital ha transformado la forma en que se producen los empaques flexibles. Más allá de sus ventajas creativas, ofrece beneficios claros en términos de sostenibilidad operativa:
- Procesos más cortos y directos.
- Menor consumo de recursos que el de los métodos tradicionales.
- Alta calidad de imagen y sin necesidad de grandes tirajes.
Al actualizar, innovar y reducir las etapas intermedias, se optimiza el consumo de energía y se minimizan los desperdicios, lo que convierte la impresión digital en una aliada clave para procesos más responsables.
Tintas sin solventes: un cambio significativo en impresión
Uno de los avances más relevantes en la producción de empaques flexibles es el uso de tintas sin solventes. A diferencia de los sistemas tradicionales, estas tintas reducen las emisiones durante el proceso de impresión y mejoran las condiciones operativas, sin sacrificar la calidad visual ni la definición.
Además, permiten procesos más limpios y seguros, alineados con los estándares actuales de responsabilidad industrial. Este tipo de decisiones técnicas demuestra cómo la innovación en los procesos tiene un impacto directo en la sostenibilidad.
El modelo de las 3R aplicado a la producción
Hablar de sostenibilidad también implica considerar el ciclo completo del empaque. Bajo este principio, los procesos industriales que, por ejemplo, estamos adoptando en Extrupac se basan en el modelo de las 3R: reducción, reutilización y reciclaje, no solo como concepto, sino también como práctica operativa.
Reducción
La optimización de procesos permite regular cuidadosamente el uso de recursos y materia prima. Una planeación adecuada evita excesos, reduce mermas y mejora la eficiencia productiva, lo que impacta positivamente en los costos y en el consumo energético.
Reutilización
Los empaques flexibles bien diseñados se caracterizan por su resistencia y durabilidad. Esto permite que, en muchos casos, el usuario final les dé una segunda vida, extendiendo su vida útil más allá del primer ciclo. Y si a esto le sumamos que la impresión digital nos permite crear auténticas obras de arte… ¡El consumidor querrá conservar el empaque por mucho más tiempo!
Reciclaje
La incorporación de tecnologías como las peletizadoras para el reciclaje de PET facilita la recuperación de materiales en el propio proceso industrial, cerrando el ciclo y reduciendo los residuos de posproducción.
Mirando al futuro del empaque…
El verdadero impacto del empaque comienza mucho antes de llegar al anaquel. Los procesos, la tecnología y la planeación son los elementos que permiten avanzar hacia una industria más eficiente y alineada con las nuevas exigencias del mercado. En este espacio seguiremos compartiendo ideas, tendencias y análisis sobre cómo el empaque flexible evoluciona desde su origen. Te invitamos a explorar nuestros próximos artículos y a seguir esta conversación sobre innovación y futuro.
¡Hasta la próxima!